Un equipo multidisplinar, formado por algunos de los neurólogos, psicólogos y psiquiatras más prestigiosos del panorama científico internacional, asegura haber dado tras largas décadas de estudio con un potencial remedio para la espinosa enfermedad de la estupidez aguda humana.
Estudios recientes, publicados en diciembre del 2014, estiman que esta dolencia, de carácter crónico y degenerativo, se cobra cada año miles de víctimas.
<<Se trata de una enfermedad gravemente contagiosa que no sólo afecta a las personas concretas que la padecen, sino a todos los de alrededor>>, nos ha explicado amablemente el doctor Sabihondoski. <<Debería ser tomada más en serio, ya que no solamente estamos hablando de un número creciente de personas estúpidas que a menudo representan un peligro para sí mismas, sino de cientos de miles de víctimas colaterales que al entrar en contacto con las personas estúpidas, ya sea directo, telefónico o cibernético, pueden ver su salud seriamente afectada, con síntomas en escalas variables tales como el estrés, la tensión excesivamente alta o incluso el afloramiento de irrefrenables instintos homicidas.>>
Estos eminentes científicos han llegado a una conclusión clave que puede representar un remedio potencial para la estupidez humana, en el que jugaría un papel fundamental la educación en el ámbito familiar, conocido en la jerga científica como la famosa "Hostia a tiempo".
<<En realidad, éste no es un descubrimiento nuevo - nos cuenta con humildad otro de los investigadores, el doctor Paco Jones -, ya que muchos progenitores, padres adoptivos, abuelas y abuelos, e incluso tíos, tías o hermanos mayores, lo han puesto en práctica en los últimos años, eso sí, sin prescripción médica. El aspecto verdaderamente novedoso de nuestra investigación es que hemos podido comprobar experimentalmente que la hostia a tiempo funciona al menos en un 70% de los casos diagnosticados de estupidez aguda, si bien es más sencillo de aplicar en los niños y adolescentes que en las personas adultas, como cabría esperar. No obstante, podemos asegurar que merece la pena intentarlo, y creemos que muy pronto nuestro remedio será admitido y reconocido por las principales autoridades médicas de todo el mundo. Muy pronto podrán empezar a prescribirlo sus médicos de cabecera, pediatras y psicólogos, por ejemplo.>>
Ana Mensis, la directora científica del proyecto, ha querido añadir también que, a pesar de la importancia de este descubrimiento, su equipo no piensa conformarse.
<<Lamentablemente, no todos los casos de estupidez aguda humana vienen dados por factores ambientales adquiridos, que es para los que nosotros tenemos cura por ahora. Tampoco es pequeño el número de idiotas de nacimiento, cuyo problema quizás trascienda más allá del simple capón. Por ello, aún queda mucho por investigar en esta línea, pero nos sentimos muy contentos con los resultados obtenidos hasta ahora y estamos seguros de que en un futuro próximo seremos también capaces de hallar la forma de acabar con todas las variantes de esta molesta dolencia>>, afirma la doctora con una amplia sonrisa.
